miércoles, 9 de mayo de 2012
Pelaje rojiblanco
jueves, 12 de mayo de 2011
Aún falta algo
Barcelona se echó ayer a la calle. El Barça es campeón de Liga. 3 de 3 con Guardiola. Desde la tranquilidad de mi habitáculo, pienso en trazar un cuaderno de bitácora. Aunque Pep ya ha hablado. Cinco ligas en siete años demuestran que se ha hecho un buen trabajo. Cinco que podrían haber sido seis. E incluso siete. Pero la panacea no es para el que sestea. Y al final de la era Rijkaard, el equipo cayó en la autocomplacencia. Resultado: dos ligas para el Madrid en un lapso en la hegemonía culé de estos inicios de siglo. Pero estos deslices son algo que no ha permitido ni permitirá el de Santpedor. Con todo, queda por saber si la excelsitud del juego culé acabará por vencer algún día las manías persecutorias. Entiéndase Villarato.
La temporada ha sido larga. Aquella derrota ante el Hércules queda ya muy lejos. Pregunten en Alicante, sino. Y el 5-0 parece ya de otra época, con esa tormenta primaveral de Clásicos Básicos cercana a su vez. Pese a ser Pascua, la bacanal entre los dos grandes derivó en la Semana [menos] Santa. Pero aún así, a un servidor le parece que el curso futbolístico todavía no ha alcanzado el súmmum. Como si aún faltara algo. Como si el conejo no hubiera salido aún de la chistera. Como si Villa no fuera del todo Villa. Y es que para el barcelonista, el doble triplete a caballo entre Eto’o e Ibrahimovic sigue siendo la inevitable referencia. Y para un español, el gol de Iniesta en Johannesburgo trajo consigo toda la gloria que el fútbol le debía a la ‘Roja’. El sueño hecho realidad de una noche de verano. Así que ahora, el hincha de a pie no se conforma con cualquier golazo. Esperemos que la final de la Champions colme nuestras ansiosas expectativas. Ya sólo queda esa bala. Veremos. Aunque en PLF no nos olvidamos del Levante. Ni de Camuñas.
PD: No corren tiempos felices en Alicante y Almería. Sus equipos van a dejar la elite. Valdez, Drenthe, Piatti, Ulloa, Kalu Uche o Crusat quedarán libres. Que yo sepa, el Barça necesita atacantes de relleno en su plantilla. Con gol y garantías, a poder ser. También andan medio sueltos por ahí Forlán y Güiza. A río revuelto, ganancia de pescadores.
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domingo, 20 de marzo de 2011
Miscelánea y delicias de Juanma Trueba
Resulta una verdadera fortuna que lo que te pasa por la cabeza sea pura imaginación, pura lírica, puro ardor y pasión por algo. Si además sabes transformarlo en prosa poética, la cosa ya es memorable. Eso es algo que le sucede a Juanma Trueba, el cronista en As de los partidos del Real Madrid. Pocos, quizá Segurola, pueden competir con tales florituras ante una hoja de papel. Tras cada crónica de este señor periodista, podríamos hacer el ejercicio que hoy se presenta. Pero lo cierto es que ha sido este derbi madrileño en el día del Padre el que ha motivado este manantial de citas. Allá va lo más granado:“Para el anfitrión queda el consuelo, mínimo, de haber recortado un metro de los mil que todavía le separan del rico vecino. (…) el Atlético no hizo un planteamiento realista del asunto. Se lanzó a por la victoria con los ojos cerrados, el sable apuntando a Cibeles y los caballos al galope, (…). De manera que el partido se dividió en un grupo de comanches románticos y un frío comando de élite. Flechas contra balas. ”
Recital. Qué razón tiene el bueno de Juanma. Sobre todo, apuntando de modo implícito a ese don de Jose Mourinho, ese Rey Midas de la Guerra. Y es que el portugués militariza todo lo que toca. Si su Chelsea parecía un ejército cada vez que saltaba a los terrenos de la húmeda, antigua y pérfida Albión, el Inter parecía un escuadrón de bandera transalpino. Y ahora, el Madrid. Los malditos bastardos del siglo XXI. Los hostiles del Señor de la Guerra siempre siguen el mismo guión: manipulan el calendario y desvirtúan la competición teniendo a los colegiados su lado. Y por supuesto, le tienen envidia. Pero sigamos:
“Para el Atlético no había marcha atrás. La locura era la única solución y el equipo se agarró a su palanca de emergencia: Kun Agüero. (…) y se tropezó con Casillas. Al rato disparó raso y la desvió Casillas. Casillas, Casillas, Casillas. (…) Casillas es un muro en la cima del Everest. Una crueldad intolerable. (…) apareció Marcelo para recordarnos su promiscua relación con las musas. Amagó, ganó la línea de fondo y asistió a Özil, que marcó con delicadeza.”
Dijo Trueba en una ocasión que Özil no era turco de nacimiento. Que era turquesa. Pero aún hay más:
“Entre un paisaje de comanches caídos, Kun lo siguió intentando. Marcelo le robó un balón con el que ya apuntaba a Casillas y cuando se encararon para citarse fuera hicimos la foto de dos genios.”
El derbi nos dejó este triángulo. A Casillas, santo y seña del madridismo, en primera instancia. Tiene aureola. E incluso alas. Él es la hipotenusa. Marcelo y Agüero, los catetos. Dos genios incomprendidos. Al brasileño le vilipendian sus lagunas defensivas y le condena su arrogancia. El Kun cuenta con una desventaja. Los que no le ven jugar a menudo piensan que es un futbolista de jugadas sueltas, de ratitos. Y no. Es un jugador imperial. Y está preparado para ir a cenar a un sitio caro. Desde hace ya tiempo.
De todos modos, la opinión que Adebayor le merece a Trueba tampoco tiene desperdicio: “(…) Adebayor rozó el gol de aquella manera tan suya, entre la torpeza absoluta y la genialidad relativa.”
Curiosa fue también la moraleja que extrae del desenlace del choque: “El gol [de Agüero] demostró a los niños que existe recompensa para quien se esfuerza, aunque no sirva para pagar todas las deudas.”
Así las cosas, la vida sigue igual en la capital. Ya son 21 derbis sin que el Atleti entone el grito de la victoria. Y por abajo, la Liga está que arde. Parece que al Sporting se le pone todo cuesta abajo a costa de un Almería con muchas aptitudes pero con poco pragmatismo. El Málaga abandona el farolillo ganando al Espanyol. Los pericos son la revelación de la temporada, pero siempre les moja la oreja el colista de turno. Colista es ahora el Hércules, que cada jornada que pasa le pierde más la cara a la División de Honor. Pero es otro equipo valenciano el que da gratas sorpresas. El Levante, construido en base a cesiones e ilusión, está a punto de firmar la permanencia con toda justicia. Caicedo, la relación más productiva entre goles y puntos de esta Liga, se lesionó en Riazor. Fue otro de los talentosos del equipo granota, Rubén Suárez, el que decidió. El asturiano fue clave en el ascenso y estaba inédito hasta la fecha. Ya se sabe. En el fútbol, como en la vida, todo viene y va.
Arriba, en las islas, un titán se reconstruye. Y es que viendo el Sunderland-Liverpool que se ofreció en esta sobremesa de domingo quedan claras algunas cosas. La primera, que tras la llegada de Kenny Dalglish, el Liverpool ya no se mueve tan a menudo por arenas movedizas. Con la victoria en The Stadium of Light, suman 20 de los últimos 27 puntos y ya reposan en la sexta plaza, algo impensable en Navidades.
Pese a la marcha de Torres y la lesión de Gerrard, los reds han dejado de dar palos de ciego. Y mucho tiene que ver en ello Luis Suárez, versión charrúa del Lazarillo de Tormes. Y es que el uruguayo está cada vez más asentado en lo que siempre pareció que sería: un crack que lleva siempre la picaresca al límite. Con él, la fiabilidad y compromiso de Kuyt y una defensa con las tuercas apretadas como antaño, ya no se debaten constantemente entre la cal y la arena. Meireles va a más y a Andy Carrol se le empieza a intuir. Acabará siendo un referente.
El duelo propició también el reencuentro entre el nuevo y flamante ‘7’ de Anfield y Gyan Asamoah. Dosis de morbo tras la secuencia ‘Mano-Penalty-Fallo-Lágrimas de todo tipo’ de la eliminatoria de cuartos de final del pasado Mundial entre Ghana y Uruguay. También quedó al descubierto lo desguarnecido que queda el talento de Gyan #33 en los Black Cats. Si yo fuera el secretario técnico de algún equipo que quiere jugar al fútbol y necesita un delantero con recursos técnicos y que sabe jugar de espaldas al arco, vendría ya a rescatarlo. Desde el Sánchez Pizjuán, por ejemplo. O desde el Manzanares.
Fútbol. La ciencia menos cierta. La religión con más adeptos. Y cómo nos gusta.
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domingo, 30 de enero de 2011
'Fútbol... Luego Existo'
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Sweet Christmas
Arrecia ya el frío invierno. Llegó la Navidad. Pero en Can Barça es primavera. Pasión de juventud. Alegría de vivir, de jugar al fútbol. Y la trinchera más temida, convertida en dancefloor. Un empate copero no empañará el recital. La fiesta merece seguir en 2011.
El Barça de Ronaldinho lo era por motivos obvios. Su silueta de purasangre era la mejor fotografía del equipo. Después, en aquellos dos años sin títulos ni lustre, escuché decir a Paco González que del mismo modo que la imagen del Barça se personalizaba anteriormente en el Gaúcho, se podía personalizar en aquel ahora en Gudjhonsen. El Barça de hoy es el Barça de Guardiola. El Barça de Xavi e Iniesta. El Barça de Leo Messi. Ninguna de sus piezas desmerece. Pero es la figura de Pedro Rodríguez Ledesma, un canario introvertido, sencillo y con la mandíbula deshilachada, la que mejor resume a este equipo. Pasión de juventud y alegría de vivir. Correr, correr y correr. Tocar, tocar y tocar. Gol, gol y gol.
Uno recuerda a menudo aquella época oscura de la institución a principios de siglo. Aquel tupido y estúpido lustro que partió en verano del 99 y se liquidó en la primavera del 2005 con aquel gol de Eto’o en el Ciutat de València. Un constante via crucis en forma de equipo de fútbol. Nunca llegaba el Domingo de Resurrección. Ni siquiera el aguinaldo. Y muchos culés quisieran borrarlo. De un plumazo. Pero no. Aquello fue la génesis. La ceniza que prendió la hoguera. En el día a día, no existe angustia sin alegría.
Unos cuantos apuntes como Post-Data: Di María es zurdo cerrado. Cerradísimo. No utiliza la derecha ni para subir al autobús. Pero cada día gusta más su pureza. Su fútbol añejo. ¿Y Benzema? En un mes donde ha recibido tantas críticas como en su peor época, ha marcado dos 'hat-tricks'. Así es el fútbol…
Ah! Me gusta el Levante. Hoy, su ‘once experimental’ se llevó un carro. Pero no olvidemos que los granota se empezaron a desangrar por errores individuales. De todos modos, Juanlu, Rubén Suárez, Caicedo, Sergio y algunos más, son bandera de buen fútbol. Y Luis García Plaza, un gran técnico.
Hasta la próxima.
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martes, 30 de noviembre de 2010
Cumpleaños feliz

El Barcelona jugó ayer en el edén.
Nadie esperaba algo similar.
Calibre es la palabra.
Siempre lo define todo.
Pasión, el método.
Siempre prende la mecha.
Te amo, Barça. Feliz cumpleaños.
111 y más vivo que nunca.
Pasión de juventud. La alegría de vivir.
La felicidad puede estar cerca.
Pedro Rodríguez Ledesma.
Pasión de juventud.
David Villa.
La alegría de vivir.
Xavi e Iniesta.
Termómetro y calibre.
Mamá y papá.
Y viceversa.
Leo Messi. El átomo.
Origen y fin de todo.
Gerard Piqué.
Gallardía y soberbia.
Carles Puyol. El capitán.
El alma. El 5.
Dani Alves.
El bicharraco.
Sergio Busquets.
El fútbol de la calle también lleva pajarita.
Eric Abidal.
Tiene que haber mosqueteros.
Víctor Valdés. Doble V.
Vicios y virtudes.
Querer es poder. Creer es indispensable.
Pero no lo olviden. Calibre es la palabra.
Pasión de juventud. La alegría de vivir.
Y dosis de realidad.
Feliz Cumpleaños
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lunes, 15 de noviembre de 2010
¿Quién dijo no a la bipolaridad?
Para aspirar a un Liga, dos son los tipos de envites de los que hay que salir gallardo. Los de alto copete y los partidos machos. Los primeros te ponen en órbita. Los otros, siempre dan y quitan mucho. Barça y Madrid, Madrid y Barça, esbozaron sus aspiraciones domésticas jugando en estos dos escenarios sideralmente opuestos. El Camp Nou se vistió de gala para ver el duelo entre el segundo y el tercero de la tabla. Y el espectáculo no anduvo a la zaga del cartel. En Gijón, El Madrid jugó un partido canalla. Preciado, el Sporting y el Molinón le esperaban con la guadaña entre los dientes. Es increíble ver como los proscritos de Mourinho deciden partidos que están en el alambre. Pedro León y Benzema ya rescataron un punto en San Siro. Ayer, Karim salió media hora y fue el mejor de un buen Madrid. Algo bueno debe haber en las doctrinas del luso.Los enemigos íntimos pasaron apuros este fin de semana. Pero los dos sacaron adelante sus retos. El tercero está ya a cinco puntos del bullicio. Y parece que el Clásico del día 29 también será bipolar. Será un partido de alto standing. Sí. Pero también será un partido macho. Seguro.
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lunes, 25 de octubre de 2010
La mamba se viste de blanco

lunes, 27 de septiembre de 2010
Una época para una banda
Ha tardado en disfrutar la Liga de uno de los fichajes del verano. El aficionado medio, y el colchonero de pro, se preguntaba: ¿Qué pasa con Filipe Luis? Pues pasaba que hace apenas ocho meses se rompió el tobillo. Ayer pudimos comprobar que no hay nada más allá. No existían inconvenientes entre Quique y el brasileño. Y lo más importante. Filipe se entiende con Luis. Y Luis entiende a Filipe. Así que el mayor enigma que seguirá acompañando al ex deportivista será saber cuál es el verdadero orden de su compuesto nombre.La banda izquierda del Calderón, que tantos años anduvo desamparada, será ahora uno de los pilares del esquema. Lo que ayer fue un chollo para los rivales será ahora una pesadilla. Puede que el Barça se arrepienta de no haberle fichado en 2009. También en Chamartín podrían torcer el gesto. Y es que hace sólo unos años, perteneció a la plantilla del Real Madrid Castilla.
Este Atlético pinta bien. Y ahora, el proyecto confirma una añadidura. Lo de Filipe tiene visos de ser una época.
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domingo, 26 de septiembre de 2010
Las 'Busisolutions' *
Podríamos quedarnos con que la Catedral fue el primer campo en la historia del fútbol que abucheó de manera notable a Andrés Iniesta. O con el detonante de todo eso; la rigurosa expulsión de Amorebieta que dibujó el devenir del encuentro. O con la actuación de Keita, el esbirro silencioso, que parece que nunca esté pero siempre dispara. O con las paradas de Gorka Iraizoz. El mejor del partido. O con la convulsión de Villa para con el gol. Ni marcó en San Mamés ni lo hará en el próximo partido. Alguien debía caer en la trampa de Gurpegi. Podríamos destacar también el último arreón del Athletic. Hasta el rabo todo es león.Pero nos quedamos con el gol de Busquets. El de Badia definió como el mejor Van Basten. Lo de este chico es un escándalo. En PLF somos fans de ti. Desde que debutaste contra el Racing hace dos septiembres. Desde el primer día. Desde siempre, en realidad.
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* 'Busisolutions': Término acuñado por Alfonso Arús en su programa deportivo de éxito en los años 90 en TV3, el popular Força Barça -un programa que a día de hoy podríamos considerar el preludio del actual Crackòvia-. Con esta expresión pretendía mofarse de las curiosas habilidades del portero suplente del Dream Team, Carles Busquets. Curiosamente, su hijo Sergio parece haberles dado un sentido real en la actualidad.
domingo, 19 de septiembre de 2010
La Real ha vuelto
El Real Madrid de Jose Mourinho empieza a esbozar las armas que se le suponían. Todo volvió a ser como siempre. Defensa pétrea, medio del campo blindado y confianza ciega en los de arriba. Y en el destino. La Real convirtió la exhibición contra el Ajax en un espejismo. Y Özil sigue siendo un jugadorazo, pero a buen seguro que la prensa capitalina no cortejará estos días con sus botas.Los donostiarras, y Griezmann en concreto, clamarán ahora al cielo por todo lo enviado al limbo durante el primer tiempo. Pero la hinchada txuri urdin tiene algo que celebrar. Y es que la Real está de vuelta. Y viendo a algunos de sus jugadores, cuesta creer que haya estado tres años en el pozo. Incluso que se produjera su descenso parece ahora extraño. La clase de Xabi Prieto llamará en breve a las puertas de la Selección. Él, Aranburu, Diego Rivas o Ansotegi ya formaban parte del once titular en aquel infausto 2007. Pero como ya le pasó antes a otros históricos como el Sevilla o el Atleti, la travesía sirvió para reconstruir los esquemas y volver con fuerza. Volver para quedarse. Da la sensación de equipo generoso y de que sabe a lo que juega. Es evidente que en todo ello tiene algo que ver Martín Lasarte. Fue él quien domó el talento de este equipo para que huyera hacia adelante.
Del Madrid se espera más. Pero de momento, con poco saca mucho. Lo habitual en el último lustro, vaya. Pasa que el club blanco mejora sus individualidades cada vez que se abre el mercado y eso se nota. Di María pasó el partido como lleva hasta ahora, desconectado del juego. Pero le bastó al Fideo un retal para firmar un golazo y mostrar de paso que no es un zurdo cerrado o cerradísimo. Luego apareció Tamudo. Cuesta creer que lo que sirve en Anoeta no sea suficiente en Cornellà-El Prat. Nunca los barcelonistas habían celebrado un tanto del Jehová blanquiazul. Su gol pareció llevar marchamo de castigo. Pero no. El Madrid se dejó llevar por su propia inercia. Llegados a este punto, toca hablar de CR7. Da la sensación de que el portugués es hoy peor futbolista que cuando se marchó de Manchester. Por supuesto que su ansiedad no le ayuda. Pero aún así, uno de sus conocidos disparos de libre directo decidió el partido. Pepe, tan amigo suyo, desvió lo justo para que el luso esbozara por fin la sonrisa del gol. Tres puntos.
Probablemente, a medida que avance el campeonato, los dos grandes irán mostrando más solvencia, pero por ahora no parece esta Liga un paseo militar. Y mañana más. Uno de nuestros clásicos a orillas del Manzanares. Veremos qué pasa. Pero de momento ya sabemos algo. Y es que la Real, tal y como la conocíamos, ha vuelto. Para quedarse, claro.
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martes, 31 de agosto de 2010
Pura filosofía
Es el Barça un equipo cortés que no se quita lo valiente. Y son pocos los efectivos. Pero pueden hacer mucho. Hay mucho deseo, que diría el comandante. No existe el miedo, cantaría Shakira. No hay cansancio. No hay hastío. Sólo pasión. Ibra se fue con la música a otra parte. Justo ahora. Precisamente ahora que Villa había completado el ecosistema, el sueco hubiera resultado idóneo para pasar de la balada al hard rock. Durante el año hay muchos conciertos. No lo olvidemos.
En poco más de dos años, algo se ha tornado axioma. Es cierto que Eto’o fue histórico. O que Ibra podría haberse quedado. Y quizá Villa sea el delantero hecho a medida. Quizá. Pero, cada día que pasa, parece claro quien está en lo alto de la cadena alimenticia. Desde el verano de 2008 el barcelonismo está encomendado a Guardiola. Todo pasa por su filtro. Él sí parece imprescindible. La cosa ha funcionado hasta ahora. Veamos si siguen los réditos.
De momento, todo sigue igual. Incluso el Real Madrid parece aún retraído por el eco de su enemigo. En Mallorca, los blancos se entregaron a la vanidad en tres cuartos de cancha y la portería rival fue siempre una entelequia. Pero esto acaba de empezar. Lo pasaremos genial. Seguro.
¿Y el Atleti? El Atleti nunca es lo que parece. Y es auténtico a su vez. Merece gozar del distintivo de supercampeón de Europa. Es algo que le queda bien. Probablemente no llegará a la pugna bipolar. Pero dará espectáculo. Eso también es seguro.
Se terminaron las vacaciones. Acaba el verano. Empieza la vida real. Pero vuelve el espectáculo. El mayor de todos ellos. Pienso, luego fútbol.
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Si eres cortés, puedes ser valiente
martes, 13 de abril de 2010
You'll never be alone
Dublín, capital de Irlanda. Icono de la independencia conseguida años atrás por el pueblo irish y ciudad cosmopolita. Allí, la belleza femenina se construye a través de la mirada. El segundo paso es la turgencia. El tercero, el maquillaje, estudiosamente barroco. El recreo preferido se basa en la ingestión descontrolada de cerveza. La medida más popular es la pinta. Principalmente rellena de cerveza negra, con Guiness como la estrella de la función. Pero lo más curioso de todo, y en contra de las previsiones iniciales, es que puede ser el lugar perfecto para vivir un Real Madrid-Barça.
La cita aparecía como la excusa perfecta para ver el partido con un amigo el día de su cumpleaños. Pero pronto nos dimos cuenta de que sería mucho más que eso. A eso de las 19:00 –en Irlanda es una hora menos, con lo cual sólo quedaban dos horas para el partido– llegamos al templo. Lugar situado en O'Conell Street y conocido popularmente como O'Conelletes. Toda una declaración de intenciones por parte de esa especie de peña blaugrana en la Isla Esmeralda.
Lo dicho. Faltaban dos horas para el duelo pero ya asomaban camisetas, banderas y bufandas culés por todas partes. Del Madrid también, pero a cuentagotas. Nos entreteníamos mientras viendo el final de un Bayer Leverkusen–Bayern de Munich que finalizó 1–1 y el inicio del un Fiorentina–Inter en que Keirrison abría el marcador. Y por supuesto, la cerveza apareció también como el perfecto pasatiempo. Las pintas llegaban rebosantes a las mesas y se consumían en minutos. Menguaba la espera y crecía el nivel de cocción. De nuestras cabezas y de nuestros corazones.
Y con poco más de media hora por delante, empezaron los cánticos. El 95% de ellos fueron pro barcelonistas. Y cuando una ráfaga de calma les permitía tal osadía, los vikingos entonaban alguna canción. Lo que también se conoce, es que las gargantas ya no callaron hasta el borde de la medianoche. Si no había 150 azulgranas en aquel pub, no había ninguno. Madridistas, bastantes menos. Pero no por ello dejará de tenerse en cuenta su presencia.
Hablando con la gente, nos dimos cuenta de que allí, pocos turistas había. Prácticamente todos estaban viviendo en Dublín. Gente de Ripollet, Barcelona, Valencia, Murcia, Ciudad Real, Santander, Jaén, Cádiz… incluso de Puerto Rico. La madridista de la foto –amiga, por cierto– podría dar fe de ello. En definitiva, personas que han encontrado cobijo en otra latitud. Bien empezando otra vida, bien labrándose un futuro más prometedor, bien tomándose un paréntesis para, por ejemplo, aprender inglés. Con cada aficionado en su puesto, adivinamos alguna presencia ajena a la dualidad del Clásico. Presencia que refrenda la abnegación de algunas hinchadas. En semifinales de la FA Cup, el Chelsea le había endosado una sangrante derrota al Aston Villa. 3-0 fue el resultado del partido disputado en Wembley. Pero eso no fue óbice para que los más osados de los villanos desconectaran y se dispusieran a observar que los españoles también son capaces de animar de principio a fin. Y sobre todo que, para evitar la sequedad de garganta, también utilizan el trago.
Del partido, poco puede decirse que no se sepa ya. Fue la segunda parte de algo ya vivido. Segunda parte de un allanamiento de morada. Segundo capítulo de un cuento para unos. Segundo fascículo de una pesadilla para otros. Además, en el propio hogar. Fue también la confirmación de Xavi y Messi como referentes de esta era y de las venideras. Y la consolidación de Pedro, que mostró, una vez más, su aptitud para partidos de alta alcurnia. Se confirmó también que el Santiago Bernabéu es el terreno preferido por la tropa barcelonista para liberar todo su repertorio. Y por supuesto, se confirmó que Florentino deberá gastar más este verano. Pero el partido nos expuso otra vez la realidad de ambos. Todo el mundo sabe ya la verdad. Por mucho que los madridistas se hinchen de valor y asalten el título en las siete jornadas que quedan, el mejor equipo de esta Liga ya se conoce desde el sábado.
Entre pinta y pinta, entre cada golpe a la garganta, un pensamiento sugería otra percepción. Si todo eso sucedía en Dublín, podía estar pasando también en París, Londres o Berlín. Y por qué no, en Miami, Buenos Aires o hasta en Tokio o Melbourne. Barça, you’ll never be alone. Tú tampoco, Real. Y que así sea hasta el fin de los días.
PD: Tampoco usted, don Andrés, estará nunca solo. El barcelonismo siempre le esperará. El tiempo que haga falta. No lo olvide. Tampoco nosotros nos olvidaremos de usted. *************************************************************
lunes, 29 de marzo de 2010
Fuego
Sí. Ya se desató el incendio. La Liga arde. Quema. Abrasa. El Barça ganó en Mallorca. Ibrahimović hizo un gol tan horrendo como capital. Y la presión, para el Madrid.Presión. Presión y derby. Derby contra el Atlético. Dos conceptos que el Real Madrid manejó durante la última década a las mil maravillas. Salió timorato el equipo de Pellegrini, y el gol de Reyes le otorgaba suspense al encuentro. Un tanto que en realidad, fue la chispa que prendió la mecha. A partir de ahí se acabó el Atleti. Una vez más, se valieron los locales de la adversidad para crecerse. La remontada llegó en la reanudación. Estuvo oportuno Xabi Alonso. Y genial, una vez más, Álvaro Arbeloa, El señor de los ladrillos. ¡Cuánto aprendió este chico en Inglaterra!
El resto fue producto de la inercia. Gol de Pipita y penalti transformado por Forlán para que las aficiones vivieran con tensión el rush final. Aún no se sabe quien será el campeón. Quedan 9 jornadas. Un mundo. Y dos semanas para el Clásico. De momento, sólo sabemos que ambos contendientes suman 74 puntos en 29 jornadas. Sólo se fueron al limbo 13 unidades. Una barbaridad, sí.
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lunes, 22 de marzo de 2010
Se acaban los calificativos
'Messirato'. 'Infinito Messi'. 'Messi, patrimonio de la humanidad. Todos los equipos del mundo deberían poder disfrutarlo al menos durante un partido'. 'La dictadura de Messi'. Esos sean, quizá, los titulares más originales que se han escrito sobre el incalificable '10' del Barça. Vaya por delante que el cuadro de jugadas que nos brindó el azulgrana no se da siquiera en construcciones oníricas. Es imposible incluso soñar con algo parecido. Y la verdad es que tanto hechizo acumulado, tanto en tan poco tiempo, va a secar las plumas de todos los redactores y se va a acabar cayendo en enunciados ordinarios.Le escuchaba decir el otro día Santiago Segurola que la principal cualidad de Messi es sorprender. Sorprender al rival. Sorprender al público. Sorprendernos a todos. Cuando ya creíamos que el gol a los ingleses era cosa exclusiva de Diego Armando Maradona, llegó Leo para sacarle la mejor fotocopia -incluso anotó unas semanas más tarde uno con la mano-. Cuando aún no le veíamos como un especialista en el juego aéreo, marcó un gol de cabeza en una final de la Copa de Europa. Cuando creíamos que el guante lo tenía en la zurda, ayer nos descubrió que tiene otro en la testa y, sin saltar, cabeceó con dulce de leche, como a cámara lenta, un centro no menos liviano de Pedro. Y, por si no era suficiente, nos dejaba otra obra de arte en el 0-2. En Rac1 se acordaron de Ronaldo y de su gol al Compostela. Olía a desenlace el gol que completaba el hat-trick diez minutos después. Pero nada más lejos de la realidad. Aunque sea la realidad de Messi. Tras dos chispazos zaragocistas, el argentino cercenó la remontada maña provocando un penalti.
Petón decía en la Ser que nunca vio una actuación tan completa de un futbolista en un partido. Que si la prensa deportiva puntúa a los jugadores sobre 3, él le pondría un 6. Y todo esto, con un flemón. Y como de citas célebres va la cosa, ahí queda la de Alfredo Relaño en su columna de hoy en As: "Messi sería bueno hasta con apendicitis". La verdad es que todo ello colma los límites de esa realidad tan vulgar que vive por momentos la Liga española. Dos tripletes en competición doméstica en una semana y, entremedio, la exhibición europea ante el Stuttgart.
Parece que el fin de semana ha sido monopolio de Messi. Parece difícil hablar de otra cosa. Pero en PLF sacamos pecho por otro personaje que nos dejó el duelo de La Romareda. Se hablaba antes de esa remontada abortada por el rosarino. Una reacción que tenía nombre y apellido. Adrián Colunga, que apenas jugó media hora, tendrá el honor de decir que marcó dos goles en aquel encuentro. Aquél que aún elevará el recuerdo de Leo Messi dentro de tres o cuatro décadas, cuando los abuelos expliquen batallas a los nietos. El asturiano mostró ayer que habitar a la espalda de las defensas y romper fueras de juego es para él un modo de vida. Su estilo para hallar el gol, sutil y eléctrico a partes iguales, tendrá pronto un reconocimiento en la elite. Mientras, la Liga seguirá viviendo del presunto hijo de Dios. 'Messirato', titulan algunos. Una fantasía. Un mito. Y viviente.
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sábado, 6 de marzo de 2010
Cifras y letras
Besar unos labios nuevos, reírse con los amigos hasta quebrarse el tórax o disfrutar del cine en buena compañía. Pocos placeres tan apetecibles como el fútbol en HD, que cuando falta, se hace notar. El balón es condición sine qua non, porque acostumbra a estar ahí para poder volver a sus cifras y letras. La letra es el juego; las cifras, el gol. En la Liga, el equipo literato por antonomasia desde hace un lustro es el Barcelona; lo más parecido a dos generaciones de brillantes poetas. De Rijkaard a Guardiola: la del 98 y la del 27. Ésta última con un joven en estado de gracia. El poeta fue Pedro Salinas; el futbolista, Pedrito Rodríguez, para quien la luna siempre parece estar llena a juzgar por el viento que impulsa sus certeros trallazos. En el contexto de la poesía, se diría que el juego de Pedro vive al límite de la paradoja sin solución de continuidad. Cuando menos interviene, más mortífero se muestra. Su estilo es directo y profundo: sólo aparece para partir en dos los encuentros. Es un pragmático en mitad del éter.
En conjunto, el Barça suele interpretar de forma celestial el lenguaje del fútbol. Tanto, que cuando el balón está en posesión azulgrana se hace polígamo; tiene que repartirse entre Iniesta, Messi, Busquets... Aunque todos saben que la niña de sus ojos es Xavi Hernández, el creador del campo semántico. Por sus botas pasan más llamadas que por una antigua centralita, y él siempre logra la conexión adecuada: recibe, toca, se mueve, recorta, se gira… En cada momento, la figura retórica que exige el soneto. Tal y como sucedía con Federico García Lorca, cuando está Xavi no hace ni frío ni calor: hace Xavi.
Otra de las plumas insignes del Barça es sin duda Ibrahimović, el delantero Art decó por definición; un aristócrata infiltrado en la plebe, cuyo juego desafía lo paradójico para acercarse al oxímoron. Es enorme, luego no precisa de catalejos en la grada y se deja ver desde cualquier atalaya, pero sin embargo no tiene en el remate de cabeza su especialidad. El cíngaro parece jugar con ansiedad y a contrapié, rumiando en exceso en cada acción, como con miedo al fallo; a precipitar la jugada. Y no obstante se acelera cuando el instante requiere pausa. Por momentos está tan fuera de contexto como una columna en mitad del baile. Y hasta donde se sabe, en las pistas los pilares suelen ser un estorbo. Para desgracia de todo buen aficionado, por ahora los hechos dicen que el fútbol de Ibrahimović evoca más al de Gudjohnsen que al del cisne Van Basten, un álter ego al que está tardando en invocar.
Samuel Eto'o era la antítesis del delantero estático: se las llevaba todas por mero amor propio, por confianza en sí, esa variable intangible que tanto influye en cualquiera de los órdenes vitales. Los primeros silbidos hacia el punta de origen balcánico suponen la añoranza implícita del camerunés. Por más que los media sigan silenciándolo, Pep Guardiola cometió un grave error para con Eto'o. Y en cambio volvió a demostrar finura y gusto en la herramienta elegida para motivar a los suyos. La historia de Iñaki Ochoa es un sobrecogedor canto a la libertad y un desafío a los límites de la amistad. Acabó mal, pero fue un milagro de 14 rostros. El reportaje, una obra maestra, eriza y detiene la respiración; simplemente, hace llorar. Es el espíritu de equipo al servicio de un rescate imposible, reconstruido a la perfección por Informe Robinson. En este caso, y como de costumbre, un diez para el minucioso técnico por transmitir ética además de épica.
Lo que Guardiola buscaba era un golpe de efecto en un momento bajo del equipo. Y es que, trasladando los escritos al campo, se diría que el exceso de letra produce hastío, al igual que la cajeta empalaga y las cifras confunden. Para el Barça es siempre temporada de fresas, pero este año le cuesta montar la nata; bruñir el juego. Más deberes para el míster, a quien se le acumulan los exámenes en la mesa. Su ariete púrpura necesita mejorar y lo hará; y el equipo con él. Otros, como Chygrynskyy o Henry, lo tienen más crudo. Hace tiempo que el francés abandonó los tacones de aguja para ponerse cómodo. Y el ucranio ocupa el último pupitre desde su llegada, sin dar indicio alguno de resurrección cristiana. Su expediente es tan simple como triste: cero coma cero en todo, a excepción de un aprobado en geometría, por unos pases que en ningún caso le redimen. Por momentos pareciera que al central le falta alguno de los sentidos. ¿Acaso la vista? ¿Acaso el oído? El caso perfecto para el Dr. Hannibal Lecter, que gusta de examinar a jóvenes introvertidos, esbeltos y de larga cabellera. Un caso perdido a todas luces. El segundo salto al vacío de Guardiola.
En Concha Espina se viven momentos bien distintos. El Madrid es pura praxis. Funciona con valores absolutos. Es el culmen del facta non verba. Mientras que el Barcelona hace de la letra su bandera, las cifras son cosa de Cristiano Ronaldo, Higuaín y compañía. Sumas y más sumas al servicio de Pellegrini. El atleta portugués va camino de borrar el estigma de su nombre, que traía consigo abandono, desidia y nocturnidad. Más que actuar, Cristiano sobreactúa. Pero el luso está justificando la inversión de sus archimillonarios patrocinadores. Es el ejemplo de que ser egocéntrico no es óbice para mantenerse en la cumbre.
Por su parte, Gonzalo Higuaín es algo más que un delantero a la vieja usanza. Más bien pertenece al medievo. Lo constata su aspecto rudo y desaliñado, así como la crudeza de su fútbol febril; vestigios de un superviviente a la peste bubónica. El 'Pipa' juega como reivindicando al gremio de carpinteros, pues jamás esconde sus herramientas: el martillo y el serrucho. Sus cifras dictan sentencia: más que un martillo, martillo pilón.
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martes, 23 de febrero de 2010
Una moneda y sus dos caras
Eso es el Atlético. Nunca un equipo ejemplificó mejor esa liturgia. Cara o cruz. El porvenir rojiblanco parece siempre marcado por el azar. Da igual el orden de los elementos, el resultado del producto siempre es aleatorio. No importa que el equipo juegue bien, el resultado puede ser derrota. O victoria. Empate, a veces. Tampoco importa que juegue mal. También así puede ganar. O perder. Empatar, a veces. Se puede llegar a la final de Copa. Se le puede ganar al Barça. Pero tras todo eso, se puede tirar a la basura una hora de buen juego contra el Galatasaray y perder en Almería.Cuando parecía que el Atleti ya había soltado todo el lastre que arrastraba desde el inicio del curso, David De Gea padeció una lesión que desmontaba el castillo de naipes. Y Sergio Asenjo salió al campo aturdido, frío, acomplejado. Todo eso le cambió también la cara al equipo, que canjeó una victoria europea por un empate con sabor a hiel. Este domingo, pese a encajar un gol postrero, el vallisoletano pudo redimirse con grandes paradas. Veremos si recupera la titularidad. Puede que el destino le haya echado un cable. O puede que haya sido el propio Atleti. Rifar un puesto entre De Gea y Asenjo no debe ser fácil. Así que lanzó la moneda y… salió Asenjo. En la sub-21, David es el suplente de Sergio. En el Atleti parece que ahora es justo al revés. Con el canterano ya recuperado para la vuelta en Estambul, el tiempo dirá para quién es la cara y para quién es la cruz. Para algunos parece que ya está claro. Se deben olvidar de que todo esto está sucendiendo en el Atleti.
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martes, 16 de febrero de 2010
El señor de los ladrillos
Arbeloa llegó este verano al Real Madrid a la sombra de los otros fichajes de relumbrón. Todo el mundo hablaba de la refundación galáctica. Incluso se hablaba más de Albiol o de la necesaria resurrección de Sergio Ramos. No aparecía en ninguna quiniela para ser titular. Pero hubo una tarde en el Sánchez Pizjuán en la que Navas, Adriano, Zokora y cía hicieron turnos para reírse de Marcelo y de su cintura. Fue entonces cuando los técnicos se dieron cuenta que, aún siendo diestro, podía resultar mejor lateral izquierdo que el brasileño. La lesión de Pepe ha sido un buen pretexto que le ha permitido demostrar que también es mejor lateral derecho que Sergio Ramos. Mientras se corrobora con el paso de los tiempos que la posición ideal del Faraón de Camas es la de central, incluso la de medio de contención, Arbeloa ya es un fijo en una de las alas de la retaguardia blanca –hoy la derecha-. Lo creíamos nulo en labores ofensivas, simplemente le adivinábamos la cualidad de ser un marcador decente. El partido en el Camp Nou contra Messi en febrero de 2007 así lo atestiguaba. Pero la temporada ha avanzado con Álvaro percutiendo cada vez más por los costados. No lo hace con la violencia de Dani Alves ni con la contundencia de Maicon. El repertorio que nos muestra el salmantino aúna más bien candidez y perseverancia; es mucho más simple. A cada paso que da pone un ladrillo, como para demostrar que su fragilidad es sólo de apariencia. Como para marcar el sitio por donde ha pasado y para que no se le olvide por donde hay que volver a la guarida.En La Coruña ya le regaló a Benzema el gol que cerraba el encuentro y cercenaba la reacción deportivista. El sábado, en Chapín, todos se rendían a la grandilocuencia de Cristiano Ronaldo y de su enésimo doblete. Nadie recordaba ya al final del envite que el jugador más circunspecto de la plantilla había inaugurado un marcador que se cerraba por momentos a cal y canto. Y lo hizo de la manera que mejor sabe. Haciendo la transición ofensiva sin prisa pero sin pausa. Porque Arbeloa lo hace todo igual. Sin hacer ruido. Y esa es su mejor cualidad. También así se pueden construir imperios. Ladrillo a ladrillo.
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lunes, 15 de febrero de 2010
Violento amor
Hay leyes intangibles que imperan en el fútbol. Leyes según las cuales el Atlético siempre se empequeñece cuando enfrenta al Madrid en la misma proporción en la que crece cuando le visita el Barça. En un partido gris como la propia tarde de domingo, los de Sánchez Flores no tuvieron piedad de un líder desalmado, apático y falto de reflejos. Esta vez los pequeños no pusieron imperdibles al balón. No existió la juntura entre líneas, Jeffren sangró como lateral, Keita se partió y a consecuencia de todo se fue desdibujando el gesto de Guardiola. Mal síntoma en un banquillo donde reina el suavizante. Un chispazo de Forlán y otro de Simao, dos viejos amigos, fueron suficientes para prender fuego a la Liga. Tanto da que les separen 30 puntos de distancia: la de Atlético y Barça es la historia de un violento amor.
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martes, 9 de febrero de 2010
Ever forever
Hace ya dos años que Ever Banega arribó a España. Cumpliendo esa regla cada vez más universal, el chaval cruzó el charco sin haber salido aún del cascarón. Allá en la Argentina, apenas se había asentado en la posición que Fernando Gago había dejado vacante tras su marcha al Real Madrid. Fue entonces cuando su club, Boca Juniors, recibió una oferta irrechazable de 18 millones de € por parte del Valencia.
Banega formó parte de la revolución que Koeman pretendía implantar a orillas del Turia. Debía cubrir un hueco muy sensible en el centro del campo, más aun cuando su antecesor era el apartado David Albelda. Todo eso con sólo 19 añitos. Por aquel entonces ya se atisbó su talento. Pero es evidente que formar parte del envoltorio perpetrado por el holandés en Paterna resultó una inevitable condena para el chaval. Al cabo de medio año, en verano, fue cedido al Atlético de Madrid mientras Unai Emery se decidía a reconstruir el navío del murciélago. En la capital, fue víctima de la cobardía de los esquemas esbozados por Javier Aguirre. Cuando el mexicano fue destituido, Abel Resino recogió el testigo con la obligación de meter al equipo en Champions y sin posibilidad de hacer experimentos. Y otra vez Banega vio truncada su progresión. Su periodo de cesión terminó y voló de Barajas a Manises. Encaraba la nueva temporada tal y como había finalizado las anteriores: con pocas expectativas y con muchas dudas acerca de su porvenir. No contaba para Emery, e incluso una oferta del Stuttgart de 3,5 millones estuvo a punto de llevarle a compartir vestuario con Hleb y Pogrebniak.
Empezó los entrenamientos en julio en la cola de candidatos para ocupar la medular, por detrás de Albelda, Baraja, Fernandes e incluso del canterano Míchel. Pero algo cambió de pronto. Las lesiones de algún compañero, siempre desgraciadas, forjaron un hilo de esperanza para Ever, que con sus destacadas actuaciones y su cambio de actitud se ganó la oportunidad del mister. La relación del joven con la noche y sus continuos deslices es algo que ni siquiera él ha escondido. Pero las ganas de madurar y de triunfar en la Liga española le han llevado a cambiar los hábitos. Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. Esa es la máxima que ha debido aplicar el argentino a sus quehaceres diarios.
Evercito aún sigue fuera de la plenitud física y en ocasiones no aguanta los 90 minutos de partido. Pero Roma no se hizo en un día. Por lo menos ya ha dejado de lado los fogonazos de clase y se ha apuntado a deleitar al personal de un modo continuado. Empezó la pretemporada ofreciendo detalles, pinceladas de que su resurgir podía estar al caer. Hoy es una de las sensaciones del curso y una de las claves de un Valencia que asoma de nuevo a las plazas del podio liguero. Tras años en los que el mediocampo de Mestalla destacaba por físico y disciplina, el argentino le ha puesto pajarita a la zona ancha. Además, ha sido el mejor de su equipo en muchos de los partidos de la primera vuelta. De hecho es él quien fabrica la miel en el panal de abejas ché. Y si bien es verdad que en algunos envites esas mismas abejas y su propia extenuación lo han dejado en un segundo plano, lo más importante ya lo ha conseguido. Se ha reinventado a sí mismo. Es más, ya es una realidad que tras una década encomendándose a Albelda y Baraja, la medular de Mestalla ha encontrado alternativa.
Mucho se habla en los foros futboleros de la necesidad de copar el mediocampo de contundencia. Pero más allá de algunas excepciones como Guti, Xavi, De la Peña o Iniesta, lo que se constata con el paso de los tiempos es que todos los equipos deberían poner en su vida a un jugador como Ever. Por supuesto que está muy bien eso de la presencia física. Todo el mundo tiene en su equipo a un Gattusso, a un Essien o a un Eguren. ¿Pero cuantos tienen a uno como Banega? Hay plantillas que no tienen ninguno. Otras, como la del Barça, tienen dos. Y esos son los futbolistas que quiere un espectador en la sala de máquinas. Los que añaden quilates al espectáculo y que mancomunan todas esas características tan impagables en una sola silueta: ante todo, buen manejo de balón, y por ende, verticalidad para hacer avanzar la transición ofensiva, prestaciones tanto para llevar la batuta cuando el equipo lleva la iniciativa como para dirigir un contragolpe, buenos tributos a la hora de abrir el juego hacia las bandas, precisión de bisturí tanto en largo como en corto, ese extra del último pase… y ahora, parece que también llegada desde atrás y gol. El que regaló ante el Villarreal es de esos que únicamente están al alcance de los empeines de mermelada. El de este sábado frente al Valladolid es más de potrero. Hallar el resquicio y zas. Es eso lo más curioso del juego de Ever. Ver como alterna detalles de academia con arrebatos callejeros.
Por el bien del fútbol, el chaval se está consolidando en el once titular. Del Valencia, claro. Quien sabe si también debería hacerlo en el de Argentina. Él, Perotti o la vuelta de Gaby Milito le pueden dar un aire nuevo a una formación que seguiría contando con Messi, Agüero, Diego Milito y Mascherano. No está mal, la verdad. Pero antes, habrá que preguntarle al Diego…


