martes, 9 de febrero de 2010

Ever forever

Por Albert Valor

Hace ya dos años que Ever Banega arribó a España. Cumpliendo esa regla cada vez más universal, el chaval cruzó el charco sin haber salido aún del cascarón. Allá en la Argentina, apenas se había asentado en la posición que Fernando Gago había dejado vacante tras su marcha al Real Madrid. Fue entonces cuando su club, Boca Juniors, recibió una oferta irrechazable de 18 millones de € por parte del Valencia.

Banega formó parte de la revolución que Koeman pretendía implantar a orillas del Turia. Debía cubrir un hueco muy sensible en el centro del campo, más aun cuando su antecesor era el apartado David Albelda. Todo eso con sólo 19 añitos. Por aquel entonces ya se atisbó su talento. Pero es evidente que formar parte del envoltorio perpetrado por el holandés en Paterna resultó una inevitable condena para el chaval. Al cabo de medio año, en verano, fue cedido al Atlético de Madrid mientras Unai Emery se decidía a reconstruir el navío del murciélago. En la capital, fue víctima de la cobardía de los esquemas esbozados por Javier Aguirre. Cuando el mexicano fue destituido, Abel Resino recogió el testigo con la obligación de meter al equipo en Champions y sin posibilidad de hacer experimentos. Y otra vez Banega vio truncada su progresión. Su periodo de cesión terminó y voló de Barajas a Manises. Encaraba la nueva temporada tal y como había finalizado las anteriores: con pocas expectativas y con muchas dudas acerca de su porvenir. No contaba para Emery, e incluso una oferta del Stuttgart de 3,5 millones estuvo a punto de llevarle a compartir vestuario con Hleb y Pogrebniak.

Empezó los entrenamientos en julio en la cola de candidatos para ocupar la medular, por detrás de Albelda, Baraja, Fernandes e incluso del canterano Míchel. Pero algo cambió de pronto. Las lesiones de algún compañero, siempre desgraciadas, forjaron un hilo de esperanza para Ever, que con sus destacadas actuaciones y su cambio de actitud se ganó la oportunidad del mister. La relación del joven con la noche y sus continuos deslices es algo que ni siquiera él ha escondido. Pero las ganas de madurar y de triunfar en la Liga española le han llevado a cambiar los hábitos. Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. Esa es la máxima que ha debido aplicar el argentino a sus quehaceres diarios.

Evercito aún sigue fuera de la plenitud física y en ocasiones no aguanta los 90 minutos de partido. Pero Roma no se hizo en un día. Por lo menos ya ha dejado de lado los fogonazos de clase y se ha apuntado a deleitar al personal de un modo continuado. Empezó la pretemporada ofreciendo detalles, pinceladas de que su resurgir podía estar al caer. Hoy es una de las sensaciones del curso y una de las claves de un Valencia que asoma de nuevo a las plazas del podio liguero. Tras años en los que el mediocampo de Mestalla destacaba por físico y disciplina, el argentino le ha puesto pajarita a la zona ancha. Además, ha sido el mejor de su equipo en muchos de los partidos de la primera vuelta. De hecho es él quien fabrica la miel en el panal de abejas ché. Y si bien es verdad que en algunos envites esas mismas abejas y su propia extenuación lo han dejado en un segundo plano, lo más importante ya lo ha conseguido. Se ha reinventado a sí mismo. Es más, ya es una realidad que tras una década encomendándose a Albelda y Baraja, la medular de Mestalla ha encontrado alternativa.

Mucho se habla en los foros futboleros de la necesidad de copar el mediocampo de contundencia. Pero más allá de algunas excepciones como Guti, Xavi, De la Peña o Iniesta, lo que se constata con el paso de los tiempos es que todos los equipos deberían poner en su vida a un jugador como Ever. Por supuesto que está muy bien eso de la presencia física. Todo el mundo tiene en su equipo a un Gattusso, a un Essien o a un Eguren. ¿Pero cuantos tienen a uno como Banega? Hay plantillas que no tienen ninguno. Otras, como la del Barça, tienen dos. Y esos son los futbolistas que quiere un espectador en la sala de máquinas. Los que añaden quilates al espectáculo y que mancomunan todas esas características tan impagables en una sola silueta: ante todo, buen manejo de balón, y por ende, verticalidad para hacer avanzar la transición ofensiva, prestaciones tanto para llevar la batuta cuando el equipo lleva la iniciativa como para dirigir un contragolpe, buenos tributos a la hora de abrir el juego hacia las bandas, precisión de bisturí tanto en largo como en corto, ese extra del último pase… y ahora, parece que también llegada desde atrás y gol. El que regaló ante el Villarreal es de esos que únicamente están al alcance de los empeines de mermelada. El de este sábado frente al Valladolid es más de potrero. Hallar el resquicio y zas. Es eso lo más curioso del juego de Ever. Ver como alterna detalles de academia con arrebatos callejeros.

Por el bien del fútbol, el chaval se está consolidando en el once titular. Del Valencia, claro. Quien sabe si también debería hacerlo en el de Argentina. Él, Perotti o la vuelta de Gaby Milito le pueden dar un aire nuevo a una formación que seguiría contando con Messi, Agüero, Diego Milito y Mascherano. No está mal, la verdad. Pero antes, habrá que preguntarle al Diego…

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9 comentarios:

Manuel Lidueña Góngora dijo...

Coincido contigo en la opinión sobre Banega, es un jugadorazo. Lástima que en el Atleti no le dieran la confianza necesaria para que sacará su fútbol. Pienso que un chaval tan joven necesita un tiempo de adaptación no solo a una nueva liga sino a un nuevo país o cultura y el parece que ya lo ha conseguido

Saludos

P.D.- Por lo que leí el año pasado en el Atletico tuvo muchos problemas extradeportivos con faltas de comportamiento...

Marta dijo...

Y navegando por la web encontré este rincón, un pequeño tesoro para los adeptos al futbol, que casualmente escriben dos compañeros de carrera. Me habeis dejado alucinada ;) Recuerdos

"Ese petiso gordo" dijo...

Bueno, tanto como compañeros no lo sé. Estamos ciertamente descarriados de la vida académica. Pero nos gusta el fútbol y sabemos cómo contarlo, algo que no enseñan en ninguna facultad.

Y bien, ¿tú de dónde sós, Marta? ¿No serás de la Autònoma de Barcelona por casualidad? Dime que no...

Marta dijo...

Sí, hay centenares de cosas que ni se enseñan ni se pueden o deben aprender en la Universidad. También existe la gente que tiene una pasión y de esa pasión nace el talento específico.
Yo tampoco ando vagando por los mundos de los medios de comunicación y aunque quiero dedicarme a la comunicación, reniego de los medios convencionales...
Siento decir que si soy esa persona.

"Ese petiso gordo" dijo...

Qué le vamos a hacer, compañera. Mi hermano mellizo, Albert, extrajo una frase de John Dillinger -Enemigos Públicos- que creo da en el clavo: "Lo importante no es de dónde vienes, sino a dónde vas". En la misma línea, uno de los pocos profesores que merecieron la pena dijo una vez en clase: "Las personas más interesantes que he conocido son las que aún no saben qué hacer con su vida".

Lo que extraigo yo de todo esto, y siempre comento, es que quien nace distinto ha de morir con sus ideas, por alternativas y radicales que sean. Intuyo que tú eres distinta.

Si no me equivoco sós la primera chica que se digna a entrar y escribir aquí. Es un orgullo que te encuentren pese a estar escondido. Si te mola el fútbol, lo pasaremos bien. Sería un placer conocer tus opiniones.

Por cierto, yo soy Cristian Naranjo, pirata de profesión. Encantado. Apuesto a que tu apellido me sacaría de dudas al respecto de quién eres. O quizá no. Sinceramente lo preferiría.

Marta dijo...

Si lo mismo te sacaría de dudas, pero quizás entonces el tema perdería emoción. A veces mejor las cosas mantenerlas en secreto. La verdad es que es cierto lo que dices sobre las personas distintas y los ideales.Aunque a veces no sé a donde voy, no conozco el punto final pero si las metas próximas, alguien me enseño que es más fácil ir pasito a pasito.

A veces no hace falta hacer grandes proezas, ciertos detalles hacen a la gente especial, y aunque no mantengas un estricto contacto con esa gente especial que paso por tu vida, el simple hecho que fueran especiales, le mantiene en alguna parte de tu corazón.

Estoy segura que mis opiniones futbolísticas son más interesantes, pero lo cierto es que hoy no me apetece hablar de ellas, esta noche no pare de darle vueltas a un curioso mensaje que recibí.

M.

"Ese petiso gordo" dijo...

Jaja... Está bien, M., en ese caso respetaré el secreto de tu identidad. Seas quien seas, me has hecho reír en el último párrafo. Has estado realmente aguda con esa ironía. Y yo que estaba a punto de adelantarte mi próximo artículo sobre extremos izquierda... Pero me alegro. Me alegro porque hay cientos de pequeñas cosas mejores que ver fútbol por televisión. Lo que ocurre es que esas cositas son tan mágicas que no ocurren casi nunca, porque son pocos los que saben apreciarlas y aún menos los capaces de hacerlas.

No sé quién fue el que te dio el consejo, pero estaba en lo cierto. El viaje más largo comienza con un solo paso. También lo dijo Machado: no hay camino; se hace camino al andar. Ése es precisamente el secreto de mi renacer. Ir de a poquito es el único modo de llegar a algún lado. Sinceramente, M., a efectos sociales mi vida está totalmente parada. Ya sabes... No hay estudios, no hay trabajo, no hay dinero. Hay decenas de ideas en la cabeza y no hay prisa por escoger; mi sombra ya no me persigue. Pero esta vez no me puedo equivocar. Tengo que acertar. Y en eso estoy, tratando de acertar todo lo que depende de mí. Sólo puedo recorrer mi parte del camino.

Como en cierto modo lo que sí tengo es la libertad de hacer cada día lo que me plazca, mi mente, que va cien veces más rápido que antes, echa a volar a menudo como un colibrí. Y mi corazón sufre las consecuencias. Te hablo de pequeñas cosas: cosas que me pasan; cosas que hago yo; cosas que me ilusionan; cosas que me duelen. Vuelvo a ser fuerte, a sonreír y a tener luz. Pero en esta sociedad no basta con ser Spider-Man. El hierro siempre al calor es blando. Me gustaría tenerte aquí para compartir esas pequeñísimas cosas que sólo las cabecitas locas somos capaces de entender. Y de sentir.

Llámame un día, ¿quieres? Porque hoy he entrado en el feisbus de los webs y me he dado cuenta que hay cosas que no deberían pasar ni hablarse por ahí. Es lo más fácil, lo más impersonal, lo más frío. Vale más una voz que diez conversaciones por Internet. Vale más un encuentro, una mirada, que un millón de palabras por ahí. Estoy seguro que pensarás igual.

Espero tu respuesta. Un beso.


Fdo. Peter Parker

Marta dijo...

Y está mejor que todos los que quieren leer sobre futbol tengan que leer sobre dos extraños extrañamente conocidos...?En cualquier caso me alegra saber sobre tu renacer, aunque a veces uno no debe obsesionarse con acertar, sólo es necesario atrever-se a intentar.
También comentar que estoy de acuerdo con que hay cosas que mejor vivirlas que hablarlas a través de una pantalla.
Me voy pronto del trabajo, y en madriguera aún no llega el ADSL.
Tenemos cientos de cosas de contar, además de hablar de fútbol, que por supuesto estoy de acuerdo en que Guti es un gran jugador.
Espero poder marcar tu número en breve.
Ánimo con el artículo.

M.

Marta dijo...

Por cierto! Espero marcar...porque cuando tgienes un entrenador como Guardiola es difícil salir un día hasta más de las 12. Pero seguro que encuentro la oportunidad.

;)

M.